Leon School - Génesis Chavarría, enfermera institucional

Cómo actuar ante los padecimientos más comunes en la escuela

Cuidar la salud de nuestra comunidad educativa es una tarea compartida. En esta edición, conversamos con la enfermera de nuestra institución sobre algunos de los padecimientos más comunes que suelen presentarse en la población estudiantil, como los virus respiratorios, los cuadros de vómito y diarrea, y los efectos de la sobreexposición al sol. A través de esta entrevista, buscamos brindar información útil y recomendaciones prácticas para fortalecer la prevención y el autocuidado en el hogar y en el centro educativo.

Desde la prevención hasta la atención oportuna, el acompañamiento en temas de salud resulta fundamental para proteger el bienestar de nuestros estudiantes. Por ello, les invitamos a leer esta valiosa sección, pensada para orientar a las familias, docentes y comunidad educativa en general.

Leon School - Génesis Chavarría, enfermera institucional

Por Génesis Chavarría, enfermera institucional.

A lo largo del año escolar, existen diversos padecimientos que suelen presentarse con mayor frecuencia entre la población estudiantil. Entre los más comunes se encuentran las infecciones respiratorias, los trastornos gastrointestinales y los problemas derivados de la exposición prolongada al sol, como la insolación y las afecciones en la piel. Por ello, resulta fundamental que tanto las familias como el personal educativo estén informados y atentos a las señales de alerta, así como a las medidas de prevención.

En el caso de los virus respiratorios, es importante reconocer síntomas como fiebre, tos, fatiga, congestión nasal, dolor de garganta, dolores musculares, disminución del apetito, dificultad para respirar, sibilancias o respiración acelerada. La detección temprana de estos signos permite actuar oportunamente y evitar la propagación. Para prevenir contagios, se recomienda el lavado frecuente de manos, cubrirse al toser o estornudar con el antebrazo o un pañuelo desechable, el uso de mascarilla cuando sea necesario, mantener una adecuada ventilación en espacios cerrados y desinfectar superficies de uso común. Asimismo, es fundamental no enviar a clases a estudiantes que presenten estos síntomas.

Respecto a los problemas gastrointestinales, como vómitos y diarrea, es esencial no enviar al estudiante al centro educativo si presenta diarrea acuosa, náuseas, vómitos, fiebre o dolor abdominal. Entre las medidas básicas de cuidado se destacan el lavado frecuente de manos con agua y jabón, especialmente antes de comer y después de ir al baño, así como fomentar en los niños la importancia de no compartir alimentos ni objetos personales. La limpieza y desinfección de superficies también contribuye significativamente a prevenir contagios.

Durante las épocas de altas temperaturas, la exposición excesiva al sol puede provocar deshidratación, golpes de calor, quemaduras solares y daños oculares. Para proteger a niños y jóvenes, se recomienda evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m., asegurar una hidratación constante, utilizar sombreros, gafas con protección UV y ropa adecuada, así como aplicar protector solar con un factor de protección SPF 50 o superior, aplicándolo cada dos horas. En el caso de los bebés menores de seis meses, se debe evitar completamente la exposición directa al sol.

Como recomendación general, es fundamental promover hábitos de higiene, mantener una adecuada comunicación entre el hogar y la escuela, y actuar de manera responsable ante la presencia de síntomas. La prevención, la educación y el cuidado diario son herramientas clave para proteger la salud de toda la comunidad educativa y garantizar un entorno escolar seguro.

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